Alien Life Form

La primera vez que contacté con la temática ufológica fue también con doce añicos, paralelamente con el Yoga. Llegó a mis manos un libro que desarrollaba la teoría de que Jesucristo y demás profetas bíblicos eran extraterrestres o, al menos, contactados controlados por ellos.

La primera lectura fue demasiado para mi educación cristiano católica: arrojé el libro lejos de mí y me puse a rezar una batería de padrenuestros y avemarías a fin de alejar de mí la influencia diabólica que parecía emanar del libro.

Pero, al poco tiempo, volví a la carga. Decidí que había que afrontar la realidad tal cual era. Y la realidad, parecía ser, que las ideas cristianas sobre las que había sido educado se tambaleaban. Era preciso reconstruir una cosmogonía que ocupase su lugar. Así que retomé el libro en cuestión y dejé que mi sistema de creencias se fuese adaptando al nuevo “input” lógico-lingüístico. Al citado libro añadí otro, y otro, y según pasaban los meses me fui haciendo con una colección de literatura sobre el tema OVNI, platillos volantes, civilizaciones antiguas tecnológicamente avanzadas, y otros misterios similares. La afición me duró hasta los 14 o 15 años, en que mis “obligaciones adolescentes” me reclamaban para otros menesteres.

Aparte del debate sobre la vida alienígena, propiamente dicho, la literatura ufológica pone sobre la mesa todo un temario peculiar que incide en la estructura de creencias desde diferentes ángulos. Primero, como decía, está el cuestionamiento de las creencias religiosas tradicionales. Pero no desde un punto de vista exactamente materialista, sino en el sentido de que las escrituras sagradas deban ser reinterpretadas. De modo que una de las asignaturas del estudiante de ufología va a ser el estudio de los textos sagrados de diversas culturas, bien sea buscando indicios de tecnologías, supuestamente extraterrestres, bien sea investigando los mensajes que los supuestos extraterrestres envían a los humanos.

Por otra parte, la hipótesis de que los clásicos fundadores de religiones hayan sido enviados por extraterrestres no obvia el “misterium tremendum” de la humana existencia, de dónde venimos, a dónde vamos, o mejor dicho: a dónde podemos ir, qué opciones decisorias tenemos, a quién debemos obedecer, etc. En realidad, el hecho de considerar que nuestros profetas y enviados utilizasen tecnologías extraterrestres no ayuda mucho a aclarar nuestra situación existencial. ¿Son por ello más o menos dignos de credibilidad y/o obediencia?

Dentro de la ufología veremos corrientes diversas, desde quienes opinan que los extraterrestres son nuestros “hermanos mayores” a quienes debemos obediencia y respeto hasta quienes opinan que nos tratan como a ganado, con el fin de obtener un beneficio. Al igual que los gnósticos, algunas corrientes ufológicas entienden que la Tierra es un vivero donde se han sembrado semillas humanas con el fin de obtener una “cosecha”, pero en único beneficio de los aliens que dirigen la plantación. La clave estaría en “ese fluido tan especial” que portan los humanos y que sería codiciado alimento para nuestros “pastores”. (De nuevo tenemos aquí las parábolas bíblicas que nos comparan con ovejas) Me refería, por supuesto, al fluido sanguíneo, aunque no tanto en su aspecto físico como energético. Y luego tenemos los enfoques intermedios, en el sentido de que existirían varios tipos de visitantes, unos buenos y otros malos, unos dignos de obediencia y otros no tanto, siendo preciso mantener alerta nuestro espíritu crítico, separando el grano de la paja…

En cualquier caso, la literatura ufológica va a promover el estudio crítico de las tradiciones religiosas y, según los casos, una investigación de tipo cuasireligioso que suplante a la tradicional. Porque, si la tradición y los textos sagrados ya no son fiables… ¿cómo reconstruir nuestro sistema de creencias? ¿Cómo reconstruir nuestros mapas cosmogónicos?

Hay otra constante en la literatura ufológica: junto con el cuestionamiento de la religión tradicional tenemos un importante cuestionamiento de la Ciencia. De entrada, tenemos que la ciencia niega la existencia de los platillos volantes, con argumentos que hacen pensar al ufólogo medio que la ciencia no actúa de buena fe y sirve a oscuros intereses políticos. Lo propio sucede también con los vestigios de civilizaciones pasadas y tecnológicamente más avanzadas (léase pirámides y construcciones similares, por ejemplo). Sin embargo hay que considerar que el cuestionamiento de la Ciencia como institución corrupta al servicio de intereses políticos y económicos no implica necesariamente el cuestionamiento del método lógico-científico en sí. Se trata, no tanto de cuestionar la Ciencia con mayúsculas sino al humano científico, con todas sus debilidades, tanto éticas como intelectuales. De hecho, los OVNIs, como ingenios tecnológicos, se prestan en buena medida al análisis y especulaciones de tipo técnico-científico.

De modo que la ufología, la literatura ufológica, nos cuestiona la religión, la ciencia y, por supuesto, la política, que consideran subyugada a oscuros intereses de oscuras sociedades secretas de probable origen, también, alienígena.

Así pues, vemos, la ufología abarca un número considerable de disciplinas, o de asignaturas:

  • la religión y los textos sagrados,
  • historia antigua,
  • antropología,
  • filosofía,
  • política y sociología,
  • todas las ramas de la ciencia, en especial la astronomía, la física moderna, cuántica, electromagnetismo…

También tiene una estrecha relación con la psicología y psiquiatría. Primero porque existen enfermedades psiquiátricas cuyos síntomas son precisamente que el enfermo oye dentro de su mente mensajes telepáticos de extraterrestres. Pero, también, inversamente las personas que han sido testigos de avistamientos OVNI acaban con frecuencia sufriendo de alteraciones psíquicas. Incluso la propia investigación ufológica puede llegar a provocar ciertos trastornos, posiblemente debidos a su peculiar incidencia en la estructura de creencias.

La hipótesis de la existencia de los ovnis, como tecnología extraterrestre, así como la hipótesis de la intervención extraterrestre en la evolución de las sociedades humanas, no deja indiferente al psiquismo humano. De un lado observamos cierta resistencia emocional a admitir la existencia de inteligencias extraterrestres, lo cual, probablemente se deba a que este tipo de creencias impacta en nuestros mapas mentales provocando, por alguna razón, cambios en el nivel de conciencia. Podríamos pensar, fría y objetivamente, que sí, que posiblemente existan avanzadas civilizaciones extraterrestres, que surcan nuestros cielos ocasionalmente, y que posiblemente nos vigilan desde hace siglos; y una vez reconocido este punto volver a nuestro quehacer cotidiano… Pero parece como que no, que no es tan sencillo, y que cuando introducimos en nuestro sistema neuronal este tipo de creencias, algo se remueve dentro, amenazando con provocar cambios drásticos en nuestro nivel de conciencia. Y por no hablar ya de las hipótesis de que estos extraterrestres se dediquen a vigilar y supervisar la evolución humana cual si de jardineros o pastores de ganado se tratase.

Entonces tenemos, de un lado, la reacción escéptica, fiel al nivel de conciencia tradicional y que darían crédito a las más inverosímiles hipótesis con el fin de demostrar la falsedad del fenómeno OVNI y protegiendo así su sistema neuronal de este tipo de, llamémosle, mutaciones culturales, y marginando como imbéciles a las personas que se inclinan por validar la hipótesis alienígena en cuestión.

Por otra parte tenemos los creyentes, que han desarrollado otro nivel de conciencia basado en este tipo de creencias y defienden la realidad del fenómeno y resto de hipótesis allegadas con el fin de mantener o afianzar el nuevo nivel de conciencia adquirido, y desarrollando igualmente cierta resistencia emocional a admitir que el fenómeno OVNI en cuestión pudiera ser falso.

Pareciera como si nuestro cerebro estuviese programado para reaccionar a este tipo de eventos, en un sentido u otro, como si ciertas áreas neuronales se pusieran “contentas” al escuchar historias de este tipo, o por el contrario se negasen a admitirlo, ni siquiera como posibilidad.

Se ha hablado de las agresiones contra el narcisismo humano, y contra la ilusión de ser rey de la creación y centro del universo. Tenemos pues la resistencia a aceptar el sistema heliocéntrico, el lugar, matemáticamente despreciable de la Tierra en relación con el universo. Luego, la resistencia a la hipótesis de que el hombre pudiese descender del mono, y a la teoría freudiana del inconsciente. Finalmente, la resistencia a aceptar la existencia de civilizaciones extraterrestres más avanzadas, (o la propia existencia de civilizaciones terrícolas tecnológicamente avanzadas en el pasado) que se refieren a la misma cualidad egocéntrica del sapiens.

La ufología, pues, abarca un buen número de materias, adecuadamente entrelazadas, y su relevancia es independiente del posible origen extraterrestre de los OVNIs. Lo que sí resulta indudablemente cierto, y objeto de estudio científico, es la gran cantidad de testimonios, investigadores, y creyentes en el fenómeno, lo cual ya justifica de por sí el quehacer ufológico, aunque solo sea como fenómeno sociológico…

Acerca de Isar

Investigador de todo...
Esta entrada fue publicada en antropologia, Ciencia, filosofia, gnostico, jnana, memorias, psicologia, psiquiatria, religion, yoga y etiquetada , . Guarda el enlace permanente.

8 respuestas a Alien Life Form

  1. Henry dijo:

    El escepticismo va de la mano del extremismo religioso, es exactamente lo contrario a los fieles de un concepto de orden teológico amparado en una corriente de pensamiento como el cristianismo o el judaísmo, nadie da su brazo a torcer, es mejor fijar ideas y conceptos de pura experimentación personal, lo que digan los demás no importa, toda responsabilidad recae en quien quiera empoderarse de estos recursos investigativos, es simplemente someterse a su propio reflejo mental y experimental del tema en cuestión…!!!

    • Isar dijo:

      Hola Henry,

      Yo diría que hay dos tipos ideales de escépticos. O dos usos diferentes del término “escéptico” .

      Uno es el escéptico metódico, filosófico. Cuando le presentan una nueva hipótesis (como nuestro ejemplo de la intervención extraterrestre) duda de que sea cierta, pero también duda de que sea falsa. Digamos que se espera cierta imparcialidad en la valoración inicial de la hipotesis. (Aunque la imparcialidad profesional resulte un bien escaso, incluso en el ámbito judicial)

      El “escéptico común”, se posiciona emocionalmente en contra de una creencia o hipotesis; no solo “duda” de que sea cierta, sino que cree firmemente en su falsedad…
      Entonces, el escéptico se asemeja al buen fundamentalista religioso, quien, a su vez, también se muestra escéptico con cualquier creencia de toda otra religion.

      Claro que hay creencias que juegan con ventaja, y no podemos demostrar metódicamente que son falsas, como la misma de la intervención extraterrestre o la existencia de Dios o similares: Aunque demostremos que ciertas apariciones han sido fraudulentas quizá otras puedan reivindicar su carácter genuino…
      Dado lo escurridizo del fenómeno no es de extrañar que muchos escépticos terminen pensando que les están tomando el pelo.

      Pero, en fin, como suele decirse, los tipos ideales weberianos nunca se presentan en estado puro, y probablemente todos llevamos un poco de cada…

      Salud!

      • Cierto que hay dos clases de escépticos, yo soy de los primeros que mencionas (al menos trato de serlo), no creo todo lo que me dicen o leo, lo analizo, lo investigo y si me explica cosas que otras hipótesis no pueden, pues lo pongo dentro de las posibilidades.

        • Isar dijo:

          A mí “me gusta” creer en todos esos temas de los que hablas en tu blog (que por cierto me encanta)
          Pero la verdad es que, por muy ciertos que sean, tampoco nos solucionan muchos problemas existenciales.

          He estado mirando la wikipedia y dice que la mayoría de ooparts son falsos.
          Ya me gustaría participar en algún debate (aunque sea de espectador) a ver que argumentos intercambian unos y otros…

          Saludos!

          • Yo “creo” en la wikipedia en asuntos prácticos o de todos los días, en historia reciente… más o menos, pero en temas de la prehistoria, OOPART, evolución, extraterrestres, espirituales, paranormales y de esa clase, no tienen idea o bien se “ajustan” a la versión oficial. He llegado a leer ahí que cosas que yo he vivido “no existen” son mitos, no están comprobados, no son ciertos, etc., cuando a mí me consta por experiencia personal que sí existen o suceden, así que a veces en esos temas sólo la consulto para ver cuál es “el otro lado” del tema y rebatirlo.
            Pero a mí, la verdad no me gustan los debates, porque nadie convence a nadie, los escépticos “negacionistas” nunca aceptarán lo que no quieren aceptar, aunque lo vivan, me ha tocado quitarle una migraña a alguien con imposición de manos y en el momento de que se le quitó decirle “ya se te quitó¿verdad?” y me respondió “sí… pero no, eso no es cierto” ¿qué haces con esa gente? (a ella las migrañas le duraban dos días, y se le quitó en minutos, pero no quiso aceptar que le le había quitado con pura energía).
            En cuanto a que saber de estas cosas nos solucionen algo, claro que no, al contrario, nos dan más problemas, pues siempre surgen más preguntas y más y más, pero si eso nos atrae, no nos queda más que seguir investigando.
            Saludos, a mí también me gusta tu blog 🙂

            • Isar dijo:

              Bueno, la wikipedia, según creo, ofrece la posibilidad de crear una cuenta y editar las entradas. No se cuales serán las normas o “protocolos” pero, en principio, si alguien entiende que la información es erronea, o sesgada o incompleta puede presentar las alegaciones que considere oportunas:).

              http://es.m.wikipedia.org/wiki/Oopart

              La primera función de un debate, entiendo, es aclarar los puntos en desacuerdo, y los argumentos o pruebas defendidos por cada cual. Tambien los moviles que pudiera tener cada parte a la hora de inclinarse interesadamente por una hipótesis u otra…

              Luego podemos pensar en un hipotético “jurado popular” , encargado de emitir un veredicto, a favor o en contra de las hipotesis defendidas…

              Junto al racionalismo científico hay otro racionalismo juridico que pudiera ser más apropiado para enfocar estos temas.

              Lo de las curaciones es otro tema. El escéptico puede apelar al factor sugestión, o placebo, y no sin razón. Entonces para decidir que una curación es creíble según la comunidad científico-medica, debe pasar por unos estrictos controles (que, desde luego, no se aplican con tanto esmero para validar las terapias farmacologicas).
              Con el modelo juridico, entiendo yo, que bastaría unas declaraciones juradas y el principio de presunción de hoenstidad.

              Con el tema de la imposición de manos esperan todavía algunas “cribas escepticas”: Aunque se demuestre que una curación es válida (lo cual ya sería mucho avance desde el posicionamiento esceptico clásico) no se puede asegurar que el próximo vaya a tener la misma suerte, sobre todo a la vista de que el agente curativo resulta un tanto impredecible. Entonces, una vez demostrada una curación toca demostrar la siguiente y la siguiente y finalmente demostrar que exista una buena probabilidad de exito.

              Despues tocaría demostrar el caracer íntegro, u holistico, de la curación. Quiero decir que, si alguien sufre de jaquecas debido a un ritmo de pensamiento erroneo, o un uso desproporcionado del movil, entonces la terapia adecuada pasaría por corregir la citada causa principal. Pero si corregimos el sintoma “artificialmente” a través de una aspirina, unas hierbas medicinales o un pase de manos entonces estamos privando al enfermo la posibilidad de corregir adecuadamente la causa principal de la migraña.

              También he escuchado otras opiniones que cuestionan la imposición de manos con otros criterios esotéricos que no llego a entender muy bien, pero que, en suma, reconocen que, efectivamente, se alvian los síntomas, pero sin carecer de efectos secundarios.

              Por no hablar también de enfoques que señalan hacia la influencia de espíritus desencarnados, que serían los autenticos ejecutores de la sanación a través del control del medium-sanador. Todo ello con el encubierto objetivo de chupar el fluido vital tanto del sanador como del sanado y debilitando poco a pocola salud de ambos…

              Bueno, tampoco conviene tomarse la vida demasiado en serio :).

              Volviendo a la wikipedia, he probado a hacer una cuenta y entrar en “oopart” y parece que sí, que deja editar la entrada. Luego no sé si habrá algún moderador o como irá éso. No me he atrevido a tocar nada, no sea que me manden algún hombre de negro a casa (:D. Con el móvil tampoco puedo hacer muchas maravillas.

              Salud!

              • Muy bien, sabes bastante teoría sobre la imposición de manos, sólo dos aclaraciones (sin entrar en debate:) ) con la energía no se curan los síntomas, se va a la raíz, que es energética, las enfermedades son desequilibrios energéticos y nunca he sabido de efectos secundarios negativos, aunque quizá sí algunos positivos.

                De la wikipedia supe de alguien (escrito por él mismo) que trato de editar algo referente a la Atlántida y no lo aceptaron, luego quiso subir un artículo sobre el mismo tema y lo vetaron (no sé si luego le mandaron un MIB :), lo que sé es que ya avisó que dejó el tema después de unos 20 años de investigaciones “in situ”, pero no dijo la causa). Siempre ha tenido a la ciencia oficial en contra y muchos detractores.

                Saludos

                • Isar dijo:

                  Oh no, no creas que entiendo mucho del tema. Lo que si que me he interesado por las medicinas alternativas en general y la llamémosle “filosofia de la sanación”. Y siempre aparecen los mismos tópicos…

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s