A Los Pies Del Maestro I. El Discernimiento. (consideraciones previas)

Del comentario de textos

Vamos a dar un repaso al libro citado de Krishnamurti (o quién fuera el autor), “A los pies del Maestro”, abreviando “ALPDM”.
Como vengo haciendo hasta ahora, afrontaré los textos en cuatro fases principales:

1.- La lectura rápida del texto seleccionado las palabras y temas más importantes o sugerentes.

2.- Una redacción sobre mis ideas previas sobre los temas seleccionados.

3.- Una lectura más detallada del texto contrastando mis ideas previas con el contenido.

4.- un comentario del texto, considerando las posibles diferencias entre mis ideas previas y las transmitidas por el texto.

Luego el proceso se podría ir refinando cuántas veces se desee.

Bueno, el esquema es muy teórico, pero solo es el enfoque general. En ocasiones la reflexión previa irá entremezclada con el comentario, en otras en epígrafe separado. Pero que nadie se despiste si en algún momento me pongo a desvariar sobre un tema que parezca no tener nada que ver con el texto en cuestión.

Si alguno se anima a seguir el modelo… Para mí es la mejor forma de afrontar textos filosóficos: haciendo un inventario previo de nuestros puntos de vista, nuestra mente se condiciona, se orienta como una antena y se vuelve más receptiva y crítica para afrontar textos de terceros, o intercambio de puntos de vista.

Hay varios enlaces de descarga del texto en internet, algunos puse en el post previo.

Y ahora sí, empezamos con el Discernimiento.

Discernimiento: el Bien y el Mal y el “yo superior”, consideraciones previas.

Noción básica

El Discernimiento, después de todo, no es más que la aptitud, la capacidad, la disposición, para distinguir lo Bueno de lo Malo.

Asumida la existencia del Bien y del Mal, la base del Camino va a residir precisamente en distinguir lo Bueno de lo Malo. De Perogrullo.
Nos encontramos, pues, frente a un problema parte racional, parte intuitivo, finalmente decisorio. Primero debemos conocer qué sea lo Bueno, segundo ejecutarlo.

Entonces, la “buena acción”, a nivel conductual, debe ir precedida de un conocimiento de cuáles acciones deban ser consideradas como “buenas”

O quizá conocimiento y ejecución van de la mano. Si, por ejemplo, consideramos el Bien como una cualidad vibratoria de la conciencia, entonces el reconocimiento y la ejecución se resumen en un único pulso vibratorio.

Proselitismo

Digamos también que cada cual se ve impulsado a vender, o defender, su propia noción de lo Bueno y lo Malo. Expandir nuestros sistemas de creencias hacia los demás, convencerles de nuestro punto de vista con estrategias más o menos eficaces y diplomáticas, o, incluso, por la fuerza o llegando al exterminio físico. Buenos o Malos, con razón o sin ella, da igual, pretenden ganar adeptos para su causa.

El texto comentado puede encuadrarse en este principio básico. K. o quien sea, pretende expandir un conocimiento, un discernimiento previo del Bien.

Y, siguiendo el modelo vibratorio, lo mismo. Nos vemos impulsados a mantener, y expandir, la cualidad vibratoria que hemos reconocido como buena. Y a unirnos con aquellas personas que promueven un campo de fuerza similar al nuestro.

Carácter subjetivo del concepto

En cualquier caso, estamos tratando de unas consideraciones muy subjetivas:

Cada cual tiene su propia noción de lo Bueno y lo Malo, tanto a nivel conductual como a nivel vibratorio.

En coordenadas objetivas todavía no nos podemos referir a un “Bien absoluto”. Pero podemos referirnos, eso sí, a dos tipos de relación interna con el conocimiento de lo Bueno y lo Malo. O dos polos de un continuum, más bien:

1. Cuando creemos y defendemos firmemente una noción de lo Bueno y lo Malo (“yo impongo“)

2. Cuando nos sentimos confusos o inseguros respecto a lo que pueda ser Bueno o Malo, y por consiguiente a las decisiones a tomar en la vida. (“Oh Señor! ¿ qué quieres que yo haga?”)

Polos que, igualmente, llevan asociados su respectiva tonalidad vibratoria.

Yo-superior versus Yo-inferior

A ciertos niveles se da una lucha interior, una contradicción entre conocimiento y praxis (del Bien y del Mal), cuando creemos firmemente en la bondad de una conducta pero luego hacemos lo contrario. Por ejemplo creemos que es bueno dejar de fumar pero seguimos fumando.

Aquí se habla entonces de la lucha entre el “yo superior” y el “yo inferior” y similares. K. habla también de lucha entre el verdadero Yo y los cuerpos mental, astral y/o físico.

Pero nótese que nuestra firme creencia en la bondad de algo no implica necesariamente que sea cierto. Podemos estar equivocados. Quizá aquella firme creencia sobre algo que entendemos como Bueno esté equivocada. De hecho, muchas personas creen firmemente en cosas que se oponen entre sí. Uno cree firmemente en algo, otro cree firmemente lo contrario…

El puzzle no se resuelve de una manera sencilla: nuestro yo-superior puede tomar malas decisiones. Y nuestro yo-inferior puede oponérsele. No por la mala acción en sí sino porque va por libre.

Todos los buenos tiranos han tenido un “yo superior” muy desarrollado, gracias al cual han conseguido abrirse paso con éxito en la vida. O dicho de otro modo, han conseguido alcanzar altas cotas de Poder. Un poder, gracias al cual pueden ejercer su tiranía. Los tiranos también son tentados por su naturaleza inferior. Los tiranos también son tentados por los placeres, el sexo, el vino, la pereza, la ira…. que se oponen a sus pretensiones de dominio del mundo.

De modo que, cuidado con el desarrollo de ese yo superior. A dosis bajas puede ser terapéutico. A dosis altas puede resultar satánico.

Entonces, el Discernimiento, en el plano material, debe abrirse paso en varias dimensiones:

– una: el Discernimiento del objetivo a materializar, la estrategia a seguir y

– otra: el Discernimiento de las trampas de naturaleza inferior a superar.

El Discernimiento en clave vibratoria

En general, podemos considerar nuestra vida, nuestra existencia, como un complejo sistema vibratorio. Y podemos suponer cierta capacidad para influir en la calidad del sistema vibratorio. En cada momento, nuestro Poder Creador aporta un pulso magnético peculiar, resultando una secuencia de pulsos, a través de los cuales se va modelando, de instante en instante, la configuración vibratoria de nuestro sistema vital.

Entonces, el Discernimiento espiritual se refiere a éso: discernir en cada momento hasta qué punto, los pulsos electromagnéticos que vamos emitiendo son los más apropiados. Los más buenos en suma.

También podemos considerar la mente, o la conciencia, según otro modelo similar, como un sintonizador, que puede sintonizarse con energías más o menos “buenas”. Entonces el Discernimiento sería éso, discernir en cada momento la calidad de las energías sintonizadas.

En cierto modo podemos describirlo como una “respiración vibracional” o “respiración energética”. La inspiración es una especie de “escucha” o recepción. La expiración sería la emisión, el “habla”. Por la inspiración somos creados, por la expiración nos volvemos creadores.

Conducta y nivel vibratorio

Las decisiones prácticas y materiales son, en principio, efectos colaterales de la estructura vibratoria interna. Y, en general, puede haber una correlación entre una decisión, un comportamiento, y una sintonía hacia unas vibraciones de una calidad determinada: Tal nivel vibratorio tiene como consecuencia tal comportamiento.

Pero también se da un efecto de retroalimentación, por el cual las actuaciones materiales van a influir en el posterior status vibratorio. O sea, que tal comportamiento tiene como consecuencia tal cambio en el nivel vibratorio.

Así, todas las corrientes espirituales establecen normas de conducta que, supuestamente, irían asociadas a campos vibratorios de calidad. E, inversamente, pecadillos que irían asociados, a campos de fuerza negativos. Pongamos por ejemplo el beber y el comer y fumar. Una buena sintonía vibracional tenderá a rechazar el hábito del tabaco, por ejemplo. Pero, y al mismo tiempo, eliminar el tabaco de nuestras vidas mejorará la calidad de nuestro nivel vibratorio, (o de nuestro sintonizador, si se prefiere).

En principio, una buena conducta, una buena toma de decisiones, debería surgir como consecuencia de una correcta orientación interior.

Pero también puede darse la ecuación inversa:

El libre albedrío para discernir

Si, por casualidad, nuestra conducta es correcta, entonces ¿Tiene como resultado un cambio a mejor del nivel vibratorio?

Si, por casualidad, el gobierno prohíbe el alcohol y el tabaco, y me veo obligado a dejar de beber y fumar, ¿Mejorará mi nivel vibratorio?

Por una parte es cuestionable, porque el abandono del tabaco no procede de un esfuerzo personal, sino que viene impuesto por casualidad.

Una casualidad por imposición, pero podría haber dicho por obediencia ciega, por tradición, o por costumbre. Quiero decir que yo no hago ningún esfuerzo ni ningún mérito para merecerme un avance espiritual. Simplemente dejo de beber porque lo prohíbe el gobierno, o porque así me lo impusieron mis padres o la tradición.

Por una parte parece cuestionable, como digo, y que no tiene ningún mérito, una conducta “buena” cuando dicha conducta es impuesta, o surge aleatoriamente. ¿Mi evolución personal va a depender de las decisiones del ministro de sanidad?

Pero, por otra parte, resulta comprensible que el buscador sea “obligado”, de vez en cuando, a sintonizar con el campo de fuerza del Bien, aunque sea por un periodo limitado. Primero para que compruebe que dicho campo de fuerza existe, y cuáles sean sus cualidades. Y, segundo, para que conozca las llaves que pueden acercarle, o alejarle, del susodicho campo de fuerza. Que el buscador tenga a su disposición las llaves o la teclas a través de las cuales pueda modular la calidad de su sistema vibratorio. Y elegir libremente el tipo de vibraciones con las cuales quiere sintonizarse.

Entonces, y resumiendo, tenemos el Discernimiento, como la cualidad de emitir aquellos pulsos vibratorios, de sintonizar con la adecuada vibración interior, que nos conduce por el Camino.

Acerca de Isar

Investigador de todo...
Esta entrada fue publicada en filosofia, gnostico, jnana, yoga y etiquetada , . Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s